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CENTRO DE FISIOTERAPIA Y PODOLOGÍA

oct 30

Tod@s contra el ICTUS

Tod@s contra el ICTUS

Se denomina “ictus” a un trastorno brusco de la circulación cerebral, que altera el funcionamiento de una determinada región del cerebro.

Estos trastornos tienen varias características, como:
-presentación brusca
-predisposición a que se presenten más en personas ya mayores (aunque también pueden producirse en jóvenes)
-frecuentemente son la consecuencia final de la acumulación de una serie de hábitos de estilo de vida y circunstancias personales poco saludables (factores de riesgo)

Accidente cerebrovascular, ataque cerebral o, menos frecuentemente, apoplejía son términos utilizados como sinónimos del término ictus.
El ictus, por lo tanto, puede producirse tanto por una disminución importante del flujo sanguíneo que recibe una parte de nuestro cerebro (la gran mayoría: ictus isquémicos) como por la hemorragia originada por la rotura de un vaso cerebral (ictus hemorrágicos)
Hoy por hoy, el mejor tratamiento del que disponemos para las enfermedades cerebrovasculares es una adecuada prevención y ésta comienza por la modificación de los principales factores de riesgo «tratables».

Los principales factores de riesgo son:
-edad: el riesgo de padecer un ictus crece de forma importante a partir de los 60 años
-el sexo: en general, hasta edades avanzadas, el ictus se da más entre los hombres que entre las mujeres, aunque la mortalidad es mayor en estas últimas
-haber tenido un episodio de ictus previo y/o antecedentes familiares
-la hipertensión arterial
-sujetos con enfermedades cardiacas
-consumo de tabaco
-niveles elevados de grasas en sangre (colesterol, triglicéridos): favorece la aparición de arterioesclerosis y otras patologías
-consumo excesivo de alcohol
-obesidad
-vida sedentaria
-tratamientos anticonceptivos orales
-padecer diabetes mellitus: por la alteración en los vasos sanguíneos que desencadena

El paciente, en función de la zona del cerebro afectada, puede sufrir distintos síntomas:
-debilidad repentina en cara, brazo y/o pierna, especialmente en uno de los lados
-confusión, dificultad para hablar y/o entender, problemas de memoria
-mareo, dificultad para caminar, perdida de equilibrio, coordinación
-problemas de visión
-dolor de cabeza repentino sin causa aparente, etc

En ocasiones, el ictus concede una segunda oportunidad. El paciente sufre transitoriamente (con frecuencia sólo dura unos minutos) todos los síntomas con los que cursa un ictus establecido, pero, por fortuna, éstos desaparecen como llegaron, sin dejar ninguna secuela. Este perfil temporal, la ausencia de dolor y, sobre todo, la ausencia de secuelas, hacen que el paciente y a veces el médico minusvaloren estos episodios. Esta situación, denominada ataque isquémico transitorio, es un verdadero “amago” de ictus: hasta un tercio de los pacientes que lo han sufrido presentarán un ictus establecido en el año siguiente si no se toman las medidas adecuadas.

Como ya se ha comentado, el mejor tratamiento es la prevención.
Si precisa asesoramiento, estamos a su disposición. Su salud es nuestra razón de ser

Fuente: Artículo de opinión (Fdo. Sergio Patiño Núñez) y Grupo de estudio de enfermedades cerebrovasculares de la SEN.